Un entorno tranquilo y verde donde lo único que se oye son los pájaros y el viento entre los árboles, a cinco minutos de la playa en coche y a dos minutos de restaurantes y comercios. Una terraza cubierta recorre la parte trasera de la casa, orientada al césped y a la gran piscina, ofreciendo sombra durante todo el verano. La vivienda se distribuye en tres plantas y cuenta con un ascensor unipersonal que baja al sótano. Una escalera principal asciende por el centro de la casa a modo de torre, rodeada de grandes ventanales que llevan la luz natural a todos los niveles. Se accede por la planta baja, donde el techo alcanza doble altura. Bajo la escalera se encuentran un aseo de cortesía y el ascensor. Más adentro, una cocina en forma de U totalmente equipada y reformada se abre al comedor y al salón, con grandes puertas acristaladas que dan a la terraza cubierta, al jardín y a la piscina. En la planta superior hay tres dormitorios con suelo radiante en toda la planta. Dos habitaciones de invitados disponen cada una de su propio balcón y comparten un baño, mientras que el dormitorio principal cuenta con un amplio baño en suite y terraza propia. El sótano aporta la mayor flexibilidad: cocina independiente, baño, vestidor, dormitorio y zona de estar, además de acceso directo al garaje, actualmente utilizado como taller. Funciona ya como un apartamento totalmente independiente, ideal para invitados, familia o alquiler, y ofrece un claro potencial de desarrollo. Con cuatro dormitorios, amplios espacios exteriores y una planta inferior capaz de alojar invitados o familia, la propiedad funciona igual de bien como residencia familiar permanente o como segunda vivienda en la costa. Cuatro dormitorios, tres baños y un aseo, garaje y plaza cubierta, jardín y piscina. 356 m² construidos sobre una parcela de 500 m².