Ático de 227 m² en Estepona, con Dos Terrazas y Espacio de Verdad Hay pisos que se venden por la vista y luego se quedan cortos de metros. Este hace lo contrario. Doscientos veintisiete metros cuadrados, cuatro dormitorios —uno ya convertido en un vestidor elegante— y armarios empotrados en todos. Climatización en cada estancia, para que la casa funcione en agosto y en enero sin pelearse con el clima. Los baños están pensados, no solo instalados. Uno tiene bañera de hidromasaje, de esas habitaciones en las que cierras la puerta al final del día. El otro, un amplio plato de ducha, moderno y práctico, para las mañanas en las que no hay tiempo de demorarse. Lo que de verdad distingue la vivienda son los exteriores. Hay dos terrazas. Una cerrada: un chill-out privado, un segundo salón, un espacio que se usa en invierno sin mirar el cielo. La otra abierta, junto a la cocina y el salón, la de los desayunos al sol y las cenas cuando ya ha bajado el calor. Tranquila, con privacidad, y lo bastante grande como para contar. Incluye plaza de garaje privada y trastero. Un ático que une elegancia con estancias que funcionan de verdad: para vivir en Estepona todo el año, o como inversión en una de las zonas más demandadas del pueblo. Visita muy recomendable.